Una vez más, el SAP existe

      Hace mucho años abandoné, por estéril y tedioso, responder a artículos o iniciar debates con sujetos o entidades cuyas arengas se apoyan en la ideología, sea esta del color que sea; sin embargo, el artículo de la periodista doña Ana Bernal-Triviño, publicado en el Diario Córdoba el 12 de septiembre de 2018 con el título “Una vez más, el SAP no existe”, me da la oportunidad de proclamar el gran avance que para los que nos dedicamos a la protección de los menores en los juzgados y tribunales ha traído este verano la Organización Mundial de la Salud.

Ni una coma de originalidad

    Lo primero que llama la atención es que todo el artículo no es más que una suma de lugares comunes y afirmaciones, refritos de otros escritos, algo que se está haciendo muy común en nuestros días. En segundo lugar, podemos comprobar que las fuentes de copia y pega siempre son de una determinada tendencia, lo que viene a definir el sesgo de quien los elige. Finalmente, a poco que hubiera investigado en el tema que trata su artículo, hubiera descubierto que los mismos tribunales que han retirado la custodia a la madre que cita, también lo han hecho a un padre, en cercanas fechas y con los mismos argumentos y apoyo técnico de los mismos profesionales.

      Hasta el momento tenemos un trabajo no original, que no aporta nada nuevo, con un sesgo claro y publicado sin llevar a cabo un mínimo esfuerzo de contraste, algo que siempre se pudiera esperar de un trabajo serio y, especialmente, si quien lo firma se hace llamar periodista. Sin embargo, las inexactitudes llegan más allá cuando la autora miente, al inducir al error, llevando a cabo afirmaciones falsas, es decir, inciertas y contrarias a la verdad.

 

pertinencia del diagnóstico sap

Reconocimiento profesional del Síndrome de Alienación Parental.

     El Síndrome de Alienación Parental es un diagnóstico reconocido y apoyado por el Colegio Oficial de Psicólogos de España que, en fechas tan lejanas como 2008, ya emitió un comunicado al respecto -Consideraciones en torno a la pertinencia del Síndrome de Alienación Parental en la evaluación psicológica-, donde anuncia que “deseamos avalar la conveniencia del análisis de la problemática que se conoce como Síndrome de Alienación Parental en la evaluación psicológica, tanto dentro del ámbito forense del derecho de familia, como de otros relacionados. Los investigadores y los psicólogos muestran gran consenso al considerarlo como una alteración cognitiva, conductual y emocional, en la que el niño desprecia y critica a uno de sus progenitores”. El concepto cuenta con artículo aparecidos en los Anuarios de Psicología Jurídica en multitud de ocasiones desde entonces

     Si nos vamos a la Real Academia Nacional de Medicina, en su definición de Maltrato Infantil recogido en el Diccionario de términos médicos, nos habla de “la acción u omisión intencionada, llevada a cabo por una persona o grupo de personas, la familia o la sociedad, que afecta de manera negativa a la salud física o mental de un niño. Puede incluir desde agresiones físicas más o menos graves (…), hasta las que pueden considerarse como de naturaleza psíquica o psicosocial: inducción a la prostitución o a la drogodependencia, utilización del niño para la mendicidad, el trabajo o la guerra, prácticas rituales, abandono, vejaciones, insultos, síndrome de alienación parental, acoso escolar, etc”. Tal vez lo más interesante en este caso es no olvidar cómo cierra dicha fuente la entrada, cuando dice “El conocimiento de cualquiera de estos hechos exige su denuncia inmediata”.

 

real academia medicinaReconocimiento de la OMS

     Aún lo anterior, no hubiera movido una ceja si no fuera por celebrar lo que anunciaba al comienzo de este escrito, al respecto de las novedades que la OMS nos ha traído este verano. La organización de las Naciones Unidas ha incluido en el buscador de su nueva versión de la Clasificación Internacional de enfermedades, que será la undécima edición y que entrará en vigor en 2022 para sustituir a la vigente desde 1990, el concepto Alienación Parental. Si alguno tiene curiosidad, y siempre con el deseo de informar con datos contrastados, puede consultar la página web del organismo – https://icd.who.int/browse11/l-m/en – e introducir el concepto en inglés -parental alienation-, búsqueda que le llevará a la etiqueta diagnóstica que la entidad recomienda usar para estos casos, tras escuchar a los profesionales de todo el mundo.

     Don José Riqueni se puso en contacto con el Sr. Lindmeier, portavoz en la relación con los medios de la organización, sobre la modificación, a lo que le contestó: “Si busca el término “síndrome de alienación parental” en índice del ICD-11, se le indicará que codifique el concepto de “Problema de relación entre el cuidador y el niño”. Este código están en el capítulo sobre “Factores que influyen en el estado de salud o contacto con el servicio de salud”. En ICD, el contexto y la ubicación son muy importantes. La entidad en cuestión está en la base, pero no la clasificación. Para simplificar, esto significa que la Alienación de los padres es un problema entre el niño y el cuidador que puede ocasionar que entre en contacto con el sistema de salud o que sea relevante en el contexto de la salud general del cuidador o del niño“.

Reconocimiento judicial del Síndrome de Alienación Parental

      A nivel legal el Código Civil Federal de México en sus artículos 323 bis, 343 bis, 343ter y 343 Quáter consideran el Síndrome de Alienación Parental un tipo de violencia intrafamiliar. En Brasil la Ley sobre la Alienación Parental Ley n° 12.319, de 26 de agosto de 2010, recoge que la alienación parental es un delito y establece pena para los progenitores que lo lleven a cabo. En Europa, el Tribunal Europeo de Derechos Humanos (TEDH) lo considera como una forma de maltrato infantil.

      Tal vez, una sentencia -criterio libre, respetable y particular-, la docta opinión del CGPJ -que nada sabe de salud mental y cuya dependencia de la política de turno es por todos conocida- o un trabajo de un grupo de neuropsiquiatras -tras décadas de trabajo en tribunales, aún no me he encontrado con ningún profesional de esta especialidad haciendo informes sobre custodia-, sea para la citada autora las fuentes más destacadas en el tema, pero yo sigo quedándome con las anteriores que, tal vez en un exceso de soberbia por su parte, no dudan en elevarse como fuentes de conocimiento en temas de salud.

      Aún todo lo anterior, existe una fuente mucho más autorizada, una que me ha enseñado todo y a la que nunca estaré suficientemente agradecido, y que he guardado para el final. Y esas son las decenas de madres que llenan mi consulta, todas ellas afectadas por el SAP, es decir, rechazas por sus hijos de forma injustificada e inducida, directa o indirectamente por sus ex parejas. Ellas estarían encantadas de contarle a la autora del citado artículo, de primera mano, sin filtros ideológicos, jurídicos o profesionales, cómo es su vida, cómo sufren por ser rechazadas injustificadamente por sus hijos y, algo que no les ocurre a los varones en la misma posición, como sufren además el estigma que les marcan en la frente la sociedad cuando se hace pública su situación, pues siempre cargan con la mancha de “mala madre”, de “qué habrá hecho para que un hijo llegue a rechazar a su madre”, algo que tal vez nos haga pensar que esta forma de maltrato es de lo peor que una mujer puede sufrir jamás en su vida.

      Me consta que algunas de ellas se han puesto en contacto con la autora del artículo -igual que este que escribe envió el presente artículo al periódico para su conocimiento y publicación como contestación-, recibiendo el silencio por respuesta, lo que nos recuerda que ignorar a las víctimas no deja de ser un acto de violencia más.

  5 comments for “Una vez más, el SAP existe

  1. José Luis
    27 septiembre, 2018 at 9:53 pm

    Buenas noches José Manuel,
    Claro, respetuoso y objetivo, como debe ser. Enhorabuena por el artículo.
    Espero que estés bien.

  2. B B
    28 septiembre, 2018 at 4:57 am

    Gracias Jose Manuel,
    Desgraciadamente yo lo estoy sufriendo en primera persona y he presenciado menores afectados en estados de alienacion mas avanzados que mis hijos. Es algo horrible, destructivo, irracional y debe ser controlado por las autoridades por que es un maltrato psicológico permanente.
    Aquellos que nieguen la evidencia seguramente no hayan sufrido en sus carnes ninguna situación parecida lo que es de admirar, ya que la tendencia va en crecimiento y es muy alarmante.
    Nuestra obligación moral es informar de las consecuencias en los menores e intentar fomentar el uso de medidas preventivas que lo minimizen. Abrazos

  3. Esteban
    28 septiembre, 2018 at 7:39 am

    Buenos días José Manuel,

    Artículo fantástico y escrito con todo el rigor que te caracteriza.
    Eres unos de los grandes psicólogos forenses que tiene España, y que desde hace muchos años defiendes realmente el interés de los menores, frente a los padres y madre alienadores que hay.

    Todos los que miran hacia otro lado en lo relativo al SAP, son cómplices del maltrato psicológico que se le causa a los menores en España, y por supuesto son los que consolidan el daño a los hijos.

    Saludos.

  4. A A
    29 septiembre, 2018 at 2:54 am

    Yo solo puedo hablar desde mi caso, aunque estoy totalmente de acuerdo con el articulo. Sencillo e imparcial. Muy muy bueno. En mi caso, me separé hace unos años ya, y mi hija, de 16 años ya, se vino a vivir conmigo desde el primer día de la separación, aun teniendo la custodia su madre. Nunca le evite venir a verme los primeros días y fue ella sola la que empezó a quedarse en mi piso en lugar de volver al de la madre. Por miedo a la evidente situación, empece la tramitación de la custodia yo, visto que mi hija era ella la que no quería convivir con su madre. Casi 2 años y medio estuvo así la situación. Las primeras semanas, la niña iba y venia de una casa a otra. Yo siempre le explique la situación y que era yo, su padre, quien tenia un régimen de visitas y su madre la custodia. Pero la cría, después de irse con su madre, al poco se volvía y me expresaba que no quería vivir con ella, así de llanamente. Gracias a Dios al final conseguí yo la custodia y ahora es la madre quien tiene el régimen de visitas, pero ni aun eso lo respeta la niña, yendo y viniendo cuando quiere. Nunca le puse impedimento alguno para que vaya y vea o este con su madre, que es como debe ser, pero es la propia niña la que elige cuando va y viene, y creerme, que ya con 16 años, es difícil imponerle unas normas al respecto, porque si dice no ,es no. Ahora y pasadas las primeras semanas de separación hasta el día de hoy, siempre vivió conmigo, pero visita a la madre cuando quiere por vivir esta muy cerca y no tiene problema en ello. Es por eso, que soy de los que piensa que no se puede juzgar a nadie sin saber las circunstancias de cada caso y personas, porque casa separación es un mundo. Yo gracias a Dios, no sufrí denuncias falsas, como si se de algunos amigos cercanos que incluso han pagado con prisión, tan solo por querer cobrar ella la maldita ayuda de los 400 euros. A día de hoy doy gracias de que mi hija viva conmigo, y siempre digo lo mismo a los que me preguntan, porque siempre preguntan eso de, ¿ pero como es posible que la niña quiera vivir contigo y no con su madre?. Y yo siempre contesto lo mismo. Eso preguntárselo a la niña, no a mi que ya tiene 16 años.

  5. J M A
    5 octubre, 2018 at 5:06 pm

    Jose Manuel, solo no ven aquellos que no quieren ver. Gracias por recordarnos a todos de nuevo que el SAP existe a pesar del interés generalizado de muchos organismos, organizaciones, colectivos y pensamientos interesados en desterrarlo. Miles de ONGs, asociaciones, políticos, abogados, jueces, psicólogos y otros elementos de nuestra sociedad, entre ellos los progenitores alienadores, viven de los beneficios de la alienación parental de sus propios hijos. La manipulación, la tortura y el maltrato psicológico infantil para hacer que un hijo se separe del otro progenitor y todo su entorno afecta ya a más de 50,000 menores en España. Su reconocimiento oficial y la tipificación como delito afectaría a todos estos intereses. Seguiremos trabajando por el desarrollo saludable de miles de huérfanos de padres vivos. De nuevo gracias por tu increíble trabajo tan necesario en la lucha por la verdad y la libertad de estos niños

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

Este sitio usa Akismet para reducir el spam. Aprende cómo se procesan los datos de tus comentarios.

¿Te gustaría enviar este artículo a un amigo?