¿Qué consecuencias tiene en la madre la corresponsabilidad del padre en la crianza de los hijos?

  El discurso que domina la custodia compartida suele limitarse a las consecuencias beneficiosas que esta modalidad de custodia tiene sobre los niños. Sin embargo, sus alcances llegan mucho más lejos afectando, como no podría ser de otro modo, a todo el sistema en el que se inscribe la decisión, es decir, todos los miembros de la familia. Como consecuencia, podemos hablar de efectos directos (los que ya conocemos a través de los artículos que en esta web podéis encontrar) y de efectos indirectos en el desarrollo infantil.

  La primera forma que la corresponsabilidad parental afecta de forma indirecta a los hijos la encontramos en que cuando más apoyo ofrecen los padres en la crianza, más competentes se muestran las madres. De esta forma, podemos afirmar que las madres de aquellas familias en las que el padre muestra una participación alta en la crianza tienen una perspectiva más positiva de la conducta de sus hijos, en comparación con aquellas familias en donde la participación del padre es baja (Culp et al., 2000).

CON MAMA Y CON PAPA

  Este apoyo del padre extiende su influencia a muchas áreas del comportamiento y la salud de la madre. Podemos afirmar que la mayor implicación del padre en la crianza de sus hijos hace que las madres sean más pacientes, se muestren más flexibles, emocionalmente sensibles y dispuestas hacia sus hijos (Belsky, 1981; Cowan y Cowan, 1987; Feiring y Lewis, 1978; Parke y Anderson, 1987; Snarey, 1993).

  Como podremos comprender, esto hace que la calidad de la relación de la madre con el hijo aumente y, como consecuencia natural, favorece el desarrollo del éste. El mejor desarrollo se ha valorado en áreas fundamentales para la conducta del menor como son el aumento del auto-control y la competencia académica (Brody et al., 1994) o las relaciones sociales con sus iguales (Amato, 1998).

  El efecto de la mayor implicación de los padres parece estar relacionado con el apoyo que las madres les den, produciendo un efecto que podríamos describir de retroalimentación. El apoyo de las madres a los padres mejora la calidad de la crianza llevada a cabo por estos últimos (Amato, 1998; Conger y Elder, 1994), que a su vez tiene resultados positivos en el desarrollo infantil.

  El efecto contrario también se ha encontrado, apuntalando aún más la idea de la mutua influencia e interrelación. Por ejemplo, la investigación documenta sistemáticamente una asociación negativa entre los resultados de la discordia en la pareja con el éxito académico, el comportamiento, la adaptación emocional, la autoestima y las relaciones sociales de los niños (Amato, 1998; Cummings y O’Reilly, 1997; Davies y Cummings, 1994; Emery, 1988; Grych y Fincham, 1990; Kandel, 1990).

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Fuentes:

Amato, P. R. (1998). More than money? Men’s contributions to their children’s lives. In A. Booth & A. Crouter (Eds.), Men in families: When do they get involved? What difference does it make? (pp. 241-178). Mahwah, NJ: Lawrence Erlbaum Associates, Publishers.

Belsky, J. (1981). Early human experience: A family perspective. Developmental Psychology, 17, 3-17.

Brody, G., Stoneman, Z., Flor, D., McCrary, C., Hastings, L., & Conyers, O. (1994). Financial

resources, parental psychological functioning, parent co-caregiving, and early adolescent

competence in rural two parent African-American families. Child Development, 65, 590-605.

Conger, R. D., & Elder, G. H., Jr. (1994). Families in troubled times. New York: Aldine de Gruyter.

Cowan, C. P., & Cowan, P. A. (1987). Men’s involvement in parenthood: Identifying the antecedents and understanding the barriers. In P. Bernman & F. Pedersen (Eds.), Men’s transitions to parenthood (pp.145-174). Hillsdale, NJ: Erlbaum.

Cummings, E. M., & O’Reilly, A. W. (1997). Fathers in family context: Effects of marital quality on child adjustment. In M. E. Lamb (Ed.), The role of the father in child development (3rd ed., pp. 49-65). New York: Wiley.

Culp, R. E., Schadle, S., Robinson, L., & Culp, A. M. (2000). Relationships among paternal

involvement and young children’s perceived self-competence and behavioral problems.

Journal of Child and Family Studies, 9 (1), 27-38.

Emery, R. E. (1988). Marriage, divorce, and children’s adjustment. Newbury Park, CA: Sage.

Feiring, C., & Lewis, M. (1978). The child as a member of the family system. Behavioral Science, 23, 225-233.

Grych, J. H., & Fincham, F. D. (1990). Marital conflict and children’s adjustment: A cognitive- conceptual framework, Psychological Bulletin, 108, 267-290.

Kandel, D. B. (1990). Parenting styles, drug use, and children’s adjustment in families of young adults. Journal of Marriage and the Family, 52, 183-196.

Parke, R. D., & Anderson E. R. (1987). Fathers and their at risk infants: conceptual and empirical analyses. In P. W. Berman & F. A. Pedersen (Eds.), Men’s Transition to parenthood: Longitudinal studies of early family experience (pp.197-216). Hillsdale, NJ: Erlbaum.

Snarey, J. (1993). How fathers care for the next generation: A four-decade study. Cambridge, MA: Harvard University Press.

  3 comments for “¿Qué consecuencias tiene en la madre la corresponsabilidad del padre en la crianza de los hijos?

  1. Pablo Garrido
    22 noviembre, 2014 at 12:01 am

    Si es tan simple y claro no entiendo porque la deliberada obstrucción, manipulación, falsas acusaciones, victimización, etc.

  2. manuela
    24 noviembre, 2014 at 2:04 pm

    Me ha parece un punto de vista correcto.
    El hecho de que una madre vea compartida la crianza cone l padre es lo más bello que puede verse . El problema es que hay muchas razones para que un padre pida la compartida. Si el padre tiene domicilio propio, es decir no compartido con abuelos y familiares, hay pautas educativas acordes con las de la madre y no hay conflictos… pues si. Debemos de entender, aquí en este artículo, como la custodia compartida en un perfección absoluta.

    • Marcos
      23 marzo, 2016 at 5:31 pm

      El argumento es un poco “debil” y si es la madre la que no tiene un domicilio propio y esta viviendo en el del padre??, te pareceria entonces que no habria que permitir formar parte de la vida a esa madre, por no disponer de la infraestructura necesaria¿.
      Digamos la verdad, sino la total, si la que rodea por desgracia todos los casos en las que las mujeres se niegan a una custodia compartida, si no obtuvieran nigun beneficio y se mantenieran las obligaciones, el problema se acababa, no hay una ley que quiera beneficiar al menor, al niño le das la vida de nuevo haciendo que ambos padres sigan formando parte de su vida, lo que hay es una ley, que beneficia a la mujer, esa es la realidad y esos son los obstaculos que nos seguiremos encontrando los padres que nos sacan de la vida de nuestros hijos.

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